¡Bienvenidos a esta nueva aventura!

En este artículo
- ¡Hola y bienvenidos a Bonimmo!
- Aquí es donde comienza esta historia.
- El problema no era la falta de talento
- Oaxaca no carece de personas capaces, propiedades extraordinarias ni una buena calidad de vida. De todo eso hay de sobra.
- El mercado que queremos ayudar a construir
- Qué significa que Bonimmo esté en beta
- Lo que te pedimos
- ¡Nos vemos adentro!
¡Hola y bienvenidos a Bonimmo!
Primero que nada, me gustaría hablarles un poco acerca de mi.
Me llamo Carlo. Cursé la preparatoria en tres países distintos; después estudié negocios internacionales en el ITESM y, más adelante, fui nombrado Vicepresidente de la union estudiantil en Monash, donde estudie Filosofía y Política. Pasé varios años fuera, intentando encontrar —y construir— una mejor vida. Pero hubo algo que nunca cambió: siempre fui oaxaqueño.
Es por eso que, para estar más cerca de mi familia, con el tiempo decidí volver a Oaxaca. Aquí fundé Estragital, un proyecto que desde hace cinco años construye infraestructura digital para pequeños negocios: sitios web, embudos, automatizaciones, analítica y consultoría. La plomería digital que casi nadie ve, pero sin la cual nada funciona.
En 2024 me formé como asesor inmobiliario y ayudé a poner en marcha, desde cero, una oficina de Century 21.
Aquí es donde comienza esta historia.
Levantar una oficina inmobiliaria desde cero te obliga a conocer el mercado completo y de golpe. En menos de seis meses habíamos formado un equipo de asesores, establecido relaciones con empresas de mercadotecnia y medios locales, conseguido propiedades en exclusiva y aprendido muchísimo: cómo utilizar un CRM, qué puede aportar un sistema compartido de inventario —un MLS—, para qué sirve una buena reputación y por qué, al final, lo más importante sigue siendo la relación que construimos con nuestro entorno.
Poco antes de cumplir un año, la oficina decidió trasladar su centro de operaciones a otro estado. El aprendizaje, sin embargo, se quedó con nosotros. Durante esos meses descubrí una de las fallas más profundas del mercado inmobiliario en Oaxaca: la falta de información confiable, actualizada y fácil de encontrar.
La información existe, sí, pero está dispersa: un anuncio de Facebook por aquí, un mensaje de WhatsApp por allá, una publicación por acullá; y, si no, quizá la tenga alguien que conoce a tu vecino.
El resultado son precios que nadie sabe si continúan vigentes, listados de propiedades duplicadas con datos distintos y preguntas que rara vez pueden responderse con certeza: ¿sigue disponible?, ¿se trata realmente de la misma propiedad?, ¿quién responde por la información que estoy viendo?
Con el tiempo entendí que no es un fenómeno exclusivamente oaxaqueño. Cambian la escala y los matices, pero la fragmentación, la desconfianza y la falta de trazabilidad aparecen en la mayoría de los mercados inmobiliarios.
De cualquier manera, nosotros decidimos quedarnos aquí (mi novia, Yas y yo).
Y no fue por terquedad. Fue porque los mercados no mejoran por sí solos. Si quienes conocen sus problemas se limitan a tolerarlos o a alejarse de ellos, todo permanecerá igual. Y nosotros sentíamos que teníamos que intentar algo distinto.
El problema no era la falta de talento
Junto con Yas, decidimos que la mejor opción era levantar nuestra propia agencia familiar. A la cual decidimos llamar YR Inmobiliaria y así comenzamos a trabajar con lo que había. De hecho, fue en el trabajo de todos los días donde entendí cuál era la pieza que faltaba.
Oaxaca no carece de personas capaces, propiedades extraordinarias ni una buena calidad de vida. De todo eso hay de sobra.
Lo que faltan son herramientas capaces de competir con las mejores del mundo, pero diseñadas para la realidad económica de quienes trabajamos aquí.
Ese matiz lo cambia todo. Una plataforma puede ser excelente y, aun así, resultar inviable para el asesor que trabaja solo o con un pequeño equipo de amigos y conocidos que cierra unas cuantas operaciones al año y no tiene un departamento de sistemas que lo apoye.
Es por eso que durante el último año me dediqué a construir estas herramientas. Al principio eran solamente para nuestra agencia: un lugar donde guardar y publicar nuestro inventario, registrar contactos, saber quién nos había confiado cada propiedad, llenar una ficha técnica una sola vez y compartirla con el apretar de un botón u ofrecer una agenda en la que nuestros clientes pudieran reservar una visita con la misma facilidad con la que nosotros compartíamos un enlace.
Entonces apareció una idea incómoda.
Las herramientas habían hecho posible nuestro trabajo, pero seguíamos operando dentro de un mercado completamente fragmentado. Y un mercado inmobiliario no se arregla con una agencia de dos asesores.
Guardarlas solamente para nosotros habría sido, además de egoísta, inútil. Si la información y el trabajo continuaban encerrados en pequeños espacios aislados, el problema de fondo seguiría exactamente igual.
Es por eso que el proyecto dejó de ser solamente nuestro y se convirtió en lo que hoy es Bonimmo: una plataforma de mercado inmobiliario para quienes buscan una propiedad, para quienes quieren ofrecerla y para los asesores que hacen posible buena parte de esas relaciones.
El mercado que queremos ayudar a construir
No todas las personas llegan a Bonimmo para hacer lo mismo. Por eso no queremos prometerles lo mismo a todos.
Si estás buscando una propiedad, puedes explorar, guardar y comparar opciones sin pagar un centavo y sin entregar más información de la necesaria. Al principio quizá encuentres menos fichas que en plataformas con muchos más años en el mercado. No queremos ocultarlo. Pero nuestro objetivo no es reunir anuncios a cualquier costo, sino ayudarte a entender cada vez mejor de dónde viene la información y quién responde por ella.
Si quieres ofrecer una propiedad, puedes mantener hasta tres publicaciones activas sin costo, sin pagarle una comisión a Bonimmo y sin que nadie te obligue a firmar una exclusiva. Tú decides cómo quieres trabajarla y con quién.
Si eres asesor, puedes organizar todas las fichas que necesites y compartir inventario con otros asesores verificados dentro de nuestro MLS interno sin pagar por publicarlo de cara al comprador. Cuando necesites exponer tus propiedades en el catálogo público y operar tu negocio con herramientas como el embudo de contactos y la agenda, puedes pasar a uno de los planes de pago.
Detrás de esas decisiones hay un principio sencillo: compartir inventario entre quienes trabajamos en él solo suma, y por ello no debería costar dinero. Lo que cobramos son las herramientas que permiten capitalizarlo, atender la demanda y operar el negocio de cara al mercado.
Bonimmo ofrece una opción gratuita para cada tipo de participante y todos nuestros planes son muy generosos. La idea es que los planes de pago amplíen capacidades y ayuden a sostener el servicio que ya creaste con tu plan gratuito. Y no fijamos nuestros precios copiando lo que cuesta una plataforma en Estados Unidos; partimos de nuestros costos y de la economía de las personas para quienes estamos construyendo y tratamos de llegar a un equilibrio entre lo asequible y lo que en verdad genera calidad. Puedes consultar los importes y las capacidades vigentes en nuestra página de planes.
Qué significa que Bonimmo esté en beta
Significa exactamente eso.
Bonimmo funciona, lo usamos todos los días y ya puede ayudarte a realizar muchas de las tareas para las que fue diseñado. Pero sigue incompleto.
Hay funciones que queremos añadir, zonas por cubrir y menos propiedades de las que esperamos ofrecer. También es posible que encuentres detalles que todavía tengamos que pulir o corregir. Y prefiero decírtelo ahora a que lo descubras después y no sepas qué hacer al respecto.
Decidimos abrir antes de sentir que todo estaba terminado porque una plataforma como Bonimmo se construye con la gente que lo utiliza, no necesariamente a puerta cerrada. Queremos saber qué te resulta útil, qué te confunde, qué te hace falta y qué deberíamos construir después.
Lo que te pedimos
Una sola cosa: usa Bonimmo y dinos cómo podemos mejorarlo.
No buscamos aplausos ni que compartas el enlace por compromiso. Queremos que entres, intentes hacer aquello para lo que viniste y nos digas cuando algo te estorbe, te confunda o te haga falta. Puede ser una función importante, un botón difícil de encontrar o una falta de ortografía. Todo cuenta y agradeceremos mucho tu retroalimentación.
Gracias por darnos la oportunidad de compartir este camino contigo desde una etapa tan temprana. Después de más de un año de trabajo, abrir algo que durante tanto tiempo fue solamente nuestro hace que Bonimmo deje de sentirse como una idea y empiece a sentirse como un proyecto compartido.
Y se siente bien.
¡Nos vemos adentro!

Carlo Spada
Fundador de Bonimmo