Beta

Te damos la bienvenida a la versión beta de Bonimmo. La plataforma ya está lista para acompañarte en tus operaciones inmobiliarias: todo lo que ves en nuestros planes funciona hoy. Seguimos construyendo nuevas capacidades para acercarnos a nuestra visión de largo plazo, y creemos que Bonimmo ya ofrece una experiencia que vale la pena probar. Como agradecimiento por acompañarnos en esta etapa, te invitamos a usar cualquiera de nuestros planes Plus sin costo durante tus primeros 3 meses.

Qué incluye hoy

¡Bienvenidos a esta nueva aventura con Bonimmo!

¡Bienvenidos a esta nueva aventura!

Hola, soy Carlo. Cursé la preparatoria en tres países distintos; después estudié negocios internacionales en el ITESM y, más tarde, política y filosofía en Monash. Pasé varios años fuera, intentando encontrar —y construir— una vida mejor. Pero hubo algo que nunca cambió: soy oaxaqueño.

Mientras vivía en Australia, fui vicepresidente del sindicato estudiantil de mi universidad y consejero regional de la Comisión Multicultural de Victoria. Con el tiempo decidí volver a Oaxaca para estar más cerca de mi familia.

Aquí fundé Estragital, un proyecto que desde hace cinco años se dedica a construir una mejor infraestructura digital para los pequeños negocios de Oaxaca: sitios web, embudos de conversión, automatizaciones, analítica, consultoría y mucho más. La plomería digital que casi nadie ve, pero sin la cual nada funciona.

En 2024 me acredité como asesor inmobiliario y ayudé a poner en marcha, desde cero, una oficina de Century 21.

Ahí comienza esta historia.

Levantar una oficina inmobiliaria desde cero te obliga a conocer el mercado completo y de golpe. En menos de seis meses habíamos formado un equipo de más de diez asesores, firmado convenios con empresas de mercadotecnia y medios locales, conseguido propiedades en exclusiva y aprendido muchísimo: cómo utilizar un CRM, qué puede aportar un sistema compartido de inventario —un MLS—, para qué sirve una buena reputación y por qué, al final, lo más importante sigue siendo la relación que construimos con nuestro entorno.

Poco antes de cumplir un año, la oficina decidió trasladar su centro de operaciones a otro estado. Pero el aprendizaje se quedó con nosotros. Durante esos meses descubrí una de las fallas más profundas del mercado inmobiliario en Oaxaca: la falta de información confiable, actualizada y fácil de encontrar.

La información existe, sí, pero está dispersa: un anuncio de Facebook por aquí, un mensaje de WhatsApp por allá, una pequeña publicación por acullá; y, si no, quizá la tenga Juana, Chana o alguien que conoce a alguien.

El resultado son precios que nadie sabe si continúan vigentes, propiedades duplicadas con datos distintos y preguntas que rara vez pueden responderse con certeza: ¿sigue disponible?, ¿se trata realmente de la misma propiedad?, ¿quién responde por la información que estoy viendo?

El problema no es exclusivo de Oaxaca. Con distintos grados y matices, la fragmentación, la desconfianza y la falta de trazabilidad aparecen en muchos mercados inmobiliarios de América Latina y del mundo.

Por eso la decisión de trasladar la oficina tenía sentido. Vista con frialdad, quizá era la salida más sensata.

Nosotros decidimos quedarnos.

No fue por terquedad. Fue porque un mercado del que todos se alejan nunca mejora. Y yo sentía que tenía que intentar ayudar a arreglarlo.

Con Yas, mi pareja, levantamos nuestra propia agencia familiar, YR Inmobiliaria, y comenzamos a trabajar con lo que había. En el trabajo de todos los días entendí por fin cuál era la pieza que faltaba.

Oaxaca no carece de personas capaces, propiedades extraordinarias ni una buena calidad de vida. De todo eso hay de sobra.

Lo que sí faltaba eran herramientas capaces de competir con las mejores del mundo, pero diseñadas para la realidad económica de un asesor mexicano.

Ese matiz lo cambia todo. Muchas plataformas pueden cobrar precios pensados para quienes facturan en dólares. Nuestro reto era otro: construir algo cuyas cuentas también le salieran al asesor que trabaja solo o con un pequeño grupo de amigos y conocidos, que cierra unas cuantas operaciones al año y no tiene un departamento de sistemas detrás.

Durante el último año me dediqué a construir esas herramientas. Al principio, solamente para nuestra pequeña agencia familiar: un lugar donde guardar y publicar el inventario; registrar nuestros contactos; saber quién nos había confiado cada propiedad y quién la administraba; llenar una ficha técnica una sola vez y compartirla con solo apretar un botón; y ofrecer una agenda donde nuestros clientes pudieran reservar una visita con la misma facilidad con la que nosotros enviábamos un enlace.

Poco después apareció una idea incómoda.

Las herramientas habían hecho posible nuestro trabajo, pero seguíamos operando dentro de un mercado roto y fragmentado. Y un mercado no se arregla desde una agencia de dos asesores.

Guardar esas herramientas únicamente para nosotros habría sido, además de egoísta, inútil. Si la información y el trabajo continuaban encerrados en pequeños espacios aislados, el problema de fondo seguiría exactamente igual.

Por eso el proyecto dejó de ser solamente nuestro y se convirtió en Bonimmo: una plataforma abierta a todas las personas que quieran utilizarla y participar en el mercado que queremos ayudar a construir.

Por qué Bonimmo cuesta lo que cuesta

Cuando llegó el momento de ponerles precio a estas herramientas, no tomamos como referencia lo que cuesta una plataforma en Estados Unidos ni nos limitamos a copiar lo que ya cobran otras empresas.

Partimos de una pregunta más difícil:

¿Cuánto necesitamos cobrar para sostener y mejorar un servicio de calidad sin dejarlo fuera del alcance de un asesor local?

De esa pregunta salieron nuestros precios.

Bonimmo ofrece una opción gratuita para cada tipo de participante.

Un asesor puede entrar sin pagar, organizar todas sus fichas y compartir su inventario con otros asesores verificados dentro de nuestro MLS. Cuando necesite publicar sus propiedades en el catálogo abierto y operar su negocio con herramientas como el embudo de contactos y la agenda, puede pasar al plan Plus por $499 al mes. Si administra un inventario mucho mayor, el plan Pro cuesta $999 al mes.

Los propietarios pueden publicar hasta tres propiedades activas sin costo y sin pagarle una comisión a Bonimmo. El plan Plus permite mantener hasta diez propiedades activas por $249 al mes, mientras que el plan Pro cuesta $449 al mes y elimina ese límite por completo.

Quienes buscan una propiedad también pueden explorar, guardar opciones y utilizar las herramientas fundamentales de manera gratuita. Los planes de $99 y $199 al mes amplían los límites y las funciones disponibles para quienes necesitan comparar y dar seguimiento a más alternativas al mismo tiempo.

No voy a afirmar que sean los precios más bajos del mercado. Esa no es una promesa que podamos sostener sin realizar una comparación exhaustiva.

Puedo decir algo mucho más importante: son precios construidos desde nuestros costos reales y desde la economía de las personas para quienes estamos creando Bonimmo.

Queremos cobrar lo suficiente para sostener y mejorar el servicio, sin convertir las herramientas fundamentales en un lujo fuera del alcance local.

Qué puedes esperar, según quién seas

No quiero prometerte lo mismo que a todos, porque no todas las personas llegan a Bonimmo para hacer lo mismo.

Si estás buscando una propiedad, puedes entrar sin pagar y sin entregar más información de la necesaria: buscar, guardar lo que te interese y comparar opciones.

Al principio quizá encuentres menos propiedades que en Facebook o en plataformas con muchos más años en el mercado. Nuestro compromiso no es competir únicamente por volumen. Queremos construir algo más útil que una gran colección de anuncios: que cada ficha esté vinculada con una persona responsable y que, conforme activemos más mecanismos de verificación y reputación, puedas entender mejor de dónde viene la información, quién responde por ella y qué tan confiable puede ser.

Si eres propietario y quieres publicar, puedes mantener hasta tres propiedades activas sin costo, sin pagarle una comisión a Bonimmo y sin que nadie te obligue a firmar una exclusiva.

Si eres asesor, el plan gratuito te permite organizar todas las fichas que necesites y compartirlas dentro de nuestro MLS con otros asesores verificados, equipos o personas que tú elijas.

Las propiedades compartidas únicamente dentro del MLS no aparecen en el catálogo público, pero sí pueden circular entre quienes colaboran contigo y trabajan tu inventario. Cuando decidas publicarlas frente al mercado, puedes pasar a un plan de pago y utilizar también el embudo de contactos, la agenda y las demás herramientas operativas.

No es un descuido; es una decisión de producto:

Compartir inventario con las personas que colaboran en él no debería costar dinero.

Lo que cobramos son las herramientas que permiten publicarlo, atender la demanda y operar el negocio de cara al mercado. Ese es exactamente el orden que me habría servido a mí el primer día que me senté a tomar mi curso de bienes raíces en Century 21.

Qué significa que Bonimmo esté en beta

Significa exactamente eso.

Bonimmo funciona, lo usamos todos los días y ya puede ayudarte a realizar muchas de las tareas para las que fue diseñado. También sigue incompleto.

Hay funciones que queremos añadir, zonas por cubrir y menos propiedades de las que algún día esperamos ofrecer. También es posible que encuentres detalles que todavía tengamos que pulir o corregir.

Prefiero decírtelo ahora a que lo descubras después y no sepas qué esperar.

Decidimos abrir antes de sentir que todo estaba terminado porque un mercado se construye con la gente que lo utiliza, no a puerta cerrada. Queremos saber qué te resulta útil, qué te sorprende, qué te confunde y qué deberíamos construir después.

Lo que te pido

Una sola cosa:

Usa Bonimmo, prueba las herramientas que podemos ofrecerte y dinos cómo podríamos mejorar.

No buscamos aplausos ni que compartas el enlace por compromiso. Queremos que entres, intentes hacer aquello para lo que viniste y nos digas cuando algo te estorbe, te confunda o te haga falta.

Puede ser una función importante, un botón difícil de encontrar o una falta de ortografía. Todo eso cuenta.

Muchas gracias por darnos la oportunidad de compartir este camino contigo desde una etapa tan temprana. Después de más de un año de trabajo, abrir algo que durante tanto tiempo fue solamente nuestro hace que Bonimmo deje de sentirse como una idea y empiece a sentirse real.

Y se siente bien.

Nos vemos adentro.

Carlo Spada Fundador de Bonimmo

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