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Lo que ves en nuestros planes funciona hoy. Qué incluye hoy

125 propiedades después: crecer también significa ordenar

6 min de lectura
En este artículo
  1. Casi la mitad del catálogo llegó en catorce días
  2. Casa, bodega y local ya no viven en la misma caja
  3. “En venta” ya no explica cuándo puedes recibirla
  4. Quince asesores activos significa algo más que quince registros
  5. El ranking dejó de ser una lista de quién llegó primero
  6. El blog también necesitaba dejar de ser una lista
  7. Más lugares, más tráfico y más responsabilidad
  8. Lo que estas cifras todavía no prueban

En dos semanas Bonimmo sumó cerca de 60 propiedades, nuevos filtros, preventas, su primera inmobiliaria y un ranking de asesores basado en actividad real. Esto es lo que cambió y por qué importa.

Cuando Bonimmo tenía pocas propiedades, todavía era posible abrir el catálogo y recorrerlo casi completo.

Con 125 publicadas, pedirle a alguien que “vea qué le gusta” empieza a parecerse demasiado a dejarlo solo frente al problema.

Además, el inventario ya no vive únicamente alrededor de Oaxaca de Juárez. Empieza a extenderse hacia la Costa, Yucatán y Quintana Roo, con casas, departamentos, locales, oficinas, bodegas, naves industriales y terrenos que responden a necesidades muy distintas.

Crecer no consiste solamente en publicar más. También significa ordenar mejor, distinguir lo que antes parecía igual y hacer visible el trabajo de quienes participan.

Ése fue el hilo de las últimas dos semanas.

Casi la mitad del catálogo llegó en catorce días

Entre el 8 y el 21 de septiembre se publicaron aproximadamente 60 propiedades nuevas: cerca de la mitad del inventario actual.

Algunas fichas ya salieron porque se rentaron, vendieron o dejaron de estar disponibles. Por eso el contador público puede cambiar mientras se consulta. Para este corte utilizamos 125 propiedades publicadas.

También podemos decir algo nuevo: ya se han concretado operaciones gracias a Bonimmo.

No vamos a atribuirle a una plataforma todo el trabajo de asesores, propietarios y clientes. Pero la señal importa: el catálogo ya no sirve únicamente para mostrar inventario. Empieza a participar en operaciones reales.

Casa, bodega y local ya no viven en la misma caja

Antes trabajábamos principalmente con tipos de propiedad. Ahora incorporamos categorías y subcategorías:

  • Residencial: casas y departamentos;
  • Comercial: locales y oficinas;
  • Industrial: bodegas y naves industriales;
  • Tierra: terrenos.

Quien busca una bodega no debería recorrer casas porque ambas son “propiedades”. Quien necesita una oficina no necesariamente quiere un local a pie de calle.

Las categorías permiten empezar por la familia general. Las subcategorías acercan la búsqueda al uso real.

Migramos automáticamente las fichas existentes a esta primera versión, pero la taxonomía no está cerrada. Queremos que evolucione cuando aparezca una necesidad clara, no agregar una opción distinta por cada palabra que alguien utilice.

Clasificar mejor no sirve para describir el catálogo con más detalle. Sirve para revisar menos propiedades que nunca tuvieron sentido para ti.

También ajustamos el filtro de precios y la forma de combinar criterios. Puedes probar la estructura actual en el catálogo de propiedades.

“En venta” ya no explica cuándo puedes recibirla

Una vivienda terminada no plantea la misma decisión que una preventa. Ambas pueden estar en venta, pero implican calendarios, pagos y verificaciones diferentes.

Por eso ahora puedes distinguir y filtrar entre:

  • entrega inmediata;
  • preventa.

La etiqueta no vuelve segura una preventa ni demuestra que una vivienda esté lista para habitarse. Sí evita esconder una diferencia importante debajo de la palabra “venta”.

Dos propiedades pueden costar lo mismo y pertenecer a futuros completamente distintos.

También estamos preparando una separación más clara entre rentas temporales y contratos de largo plazo. Esa distinción todavía no está activa.

Quince asesores activos significa algo más que quince registros

Hoy contamos con 15 asesores activos.

No incluimos a cualquiera que abrió una cuenta. Para entrar en esa cifra, el asesor debe:

  1. completar su verificación de identidad;
  2. tener un plan de asesor activo;
  3. contar con al menos una propiedad publicada.

Hay más asesores registrados, pero no todos han terminado el perfil, activado su operación o publicado su primera ficha.

También se incorporó la primera inmobiliaria: Tua Inmobiliaria, con dos asesores activos dentro de su equipo.

Eso cambia el problema que Bonimmo debe resolver. Ya no basta con organizar el trabajo individual: una oficina necesita saber quién pertenece al equipo, quién administra cada inmueble y cómo presentar una identidad compartida sin borrar el trabajo de cada asesor.

Una inmobiliaria todavía no forma una red consolidada. Sí demuestra que el producto ya puede empezar a probarse con equipos pequeños.

El ranking dejó de ser una lista de quién llegó primero

También modificamos la forma de ordenar a los asesores.

El ranking combina cinco señales con el mismo peso:

  1. propiedades activas;
  2. vistas promedio por propiedad durante los últimos 90 días;
  3. porcentaje de clics de contacto frente a vistas durante los últimos 90 días;
  4. operaciones registradas;
  5. calificaciones de clientes, dando más relevancia a experiencias recientes.

Cada señal responde una pregunta distinta.

¿El asesor mantiene inventario? ¿Sus propiedades consiguen atención? ¿Esa atención genera intención de contacto? ¿Ha registrado operaciones? ¿Qué experiencia reportan sus clientes?

Ninguna debería bastar por sí sola.

Tener muchas propiedades no garantiza que estén bien presentadas. Recibir vistas no garantiza conversaciones. Registrar una operación tampoco debería borrar cómo fue atendida la persona.

El ranking no dicta quién es “el mejor asesor”. Intenta ordenar perfiles mediante trabajo observable, no solamente presencia.

La fórmula seguirá madurando. Las operaciones y calificaciones todavía tienen menos información que las propiedades o las vistas, y una muestra pequeña puede cambiar con rapidez.

Durante el periodo, una de nuestras asesoras con mayor actividad superó las mil vistas acumuladas en sus fichas. Son visualizaciones, no mil clientes únicos, pero ya existe suficiente movimiento para empezar a aprender del comportamiento real.

Puedes revisar los perfiles en el directorio de asesores.

El blog también necesitaba dejar de ser una lista

El mismo problema apareció en el contenido.

Publicar más artículos sin mejorar cómo se encuentran habría creado una versión editorial del catálogo antiguo: más información, pero poca estructura.

Por eso añadimos publicaciones destacadas y subcategorías dentro de Buscar propiedades, Propietarios y Asesores.

Una guía para invertir no responde la misma pregunta que una sobre recibir una vivienda. Un artículo sobre captar propiedades no cumple la misma función que otro sobre colaborar mediante MLS.

Más contenido sólo ayuda cuando puedes entender qué pregunta responde cada pieza.

Puedes explorar la organización actual desde el blog de Bonimmo.

Más lugares, más tráfico y más responsabilidad

El catálogo ya incorpora propiedades en la Costa de Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo. También activamos nuestras primeras campañas de Google.

Todavía no tenemos suficiente información para presentar eso como crecimiento atribuible a publicidad.

Lo que sí sabemos es que más personas están llegando a fichas y perfiles. Eso vuelve más importantes los filtros, la calidad de los datos y la manera de reconocer quién realizó el trabajo.

Un catálogo mayor también amplifica los errores. Una categoría incorrecta, un precio viejo o una modalidad mal elegida pueden enviar una propiedad a la búsqueda equivocada.

Por eso ordenar no es decoración alrededor del crecimiento. Es parte de sostenerlo.

Lo que estas cifras todavía no prueban

125 propiedades no significan 125 oportunidades equivalentes.

Quince asesores activos no garantizan colaboración constante.

Una inmobiliaria no constituye todavía una red nacional.

Un ranking no sustituye investigar a la persona.

Y algunas operaciones concretadas gracias a Bonimmo no significan que cada contacto terminará en una transacción.

Pero estas dos semanas sí dejan una diferencia clara.

Bonimmo ya no intenta resolver únicamente cómo publicar una propiedad. Está empezando a resolver cómo clasificarla, encontrarla, compararla y reconocer el trabajo que ocurre a su alrededor.

Eso es menos vistoso que celebrar una cifra redonda.

También es lo que permite que la cifra sirva para algo.

Explora el nuevo catálogo, prueba los filtros y cuéntanos qué propiedad todavía te cuesta encontrar.


Corte interno: 8–21 de septiembre de 2026. Las cifras cambian cuando una propiedad se publica, renta, vende, pausa o retira. Las visualizaciones representan eventos registrados, no necesariamente personas únicas.

Carlo Spada

Fundador de Bonimmo

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