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Te damos la bienvenida a la versión beta de Bonimmo. La plataforma ya está lista para acompañarte en tus operaciones inmobiliarias: todo lo que ves en nuestros planes funciona hoy. Seguimos construyendo nuevas capacidades para acercarnos a nuestra visión de largo plazo, y creemos que Bonimmo ya ofrece una experiencia que vale la pena probar. Como agradecimiento por acompañarnos en esta etapa, te invitamos a usar cualquiera de nuestros planes Plus sin costo durante tus primeros 3 meses.

Qué incluye hoy

Cómo buscar una propiedad en Oaxaca sin que se te vaya la mitad del mercado

4 min de lectura
En este artículo
  1. Cinco costumbres que cambian la búsqueda
  2. 1. Busca en todos lados, pero lleva una sola lista.
  3. 2. Pregunta si sigue disponible antes de ilusionarte.
  4. 3. Compara por metro, y sólo dentro de la misma zona.
  5. 4. Pregunta por el agua antes que por los acabados.
  6. 5. Deja todo por escrito.
  7. Qué hace Bonimmo hoy, dicho sin adornos
  8. Hacia dónde va esto

Cuando conté por qué existe Bonimmo, hablé de una falla que había visto de cerca: la información del mercado inmobiliario oaxaqueño existe, pero está dispersa. Un anuncio de Facebook por aquí, un mensaje de WhatsApp por allá, y quizá lo mejor lo tenga alguien que conoce a tu vecino.

Ese diagnóstico describe el problema. No le sirve de mucho a quien tiene que encontrar dónde vivir este mes.

Así que este texto es lo otro: lo que sí puedes hacer tú, hoy, con el mercado tal como está. No es teoría. Es lo que aprendí levantando una oficina desde cero y lo que le digo a mis conocidos cuando me preguntan.

Cinco costumbres que cambian la búsqueda

1. Busca en todos lados, pero lleva una sola lista.

Da igual si es una hoja de cálculo o un cuaderno. Anota colonia, precio pedido, metros, con quién hablaste y en qué fecha.

Tu lista es lo único de toda la búsqueda que no depende de que un portal siga en línea la semana entrante. Ni de que un asesor conteste, ni de que un grupo de Facebook no se llene de otra cosa.

2. Pregunta si sigue disponible antes de ilusionarte.

Es la pregunta más barata de la búsqueda y casi nadie la hace primero: «¿esta propiedad sigue disponible hoy?».

Hazla por escrito. Un anuncio no se cae solo cuando la propiedad se vende; se queda arriba meses, porque nadie tiene la obligación de bajarlo. Esa sola pregunta te ahorra visitas a casas que ya no existen en el mercado.

3. Compara por metro, y sólo dentro de la misma zona.

Divide el precio pedido entre los metros de construcción. Un número suelto no dice nada; veinte números de la misma colonia sí dicen algo.

Comparar Reforma contra San Felipe no te sirve. Son mercados distintos que casualmente quedan cerca, y mezclarlos te hará creer que algo está barato cuando sólo está en otro lado.

Y ten presente una cosa más: el precio pedido no es el precio de cierre. En un mercado sin datos públicos de operaciones, lo que ves anunciado es una postura inicial, no un hecho. Tu lista de veinte números te dice qué se pide en esa colonia; lo que de verdad se paga sólo lo vas a saber preguntando, visitando y negociando.

4. Pregunta por el agua antes que por los acabados.

En buena parte de la ciudad el suministro llega por tandeo, y la respuesta cambia calle por calle. ¿Cada cuándo llega? ¿Hay cisterna? ¿De cuántos litros? ¿Ahí se acostumbra comprar pipas?

Es la clase de dato que no aparece en ninguna ficha y que decide cómo se vive ahí todos los días.

5. Deja todo por escrito.

Precio, qué incluye, quién paga qué, qué se queda y qué se va. Una conversación que puedas volver a leer vale más que tres llamadas que recuerdas a medias. Y si algo cambia respecto a lo que te dijeron, vas a tener con qué demostrarlo.

Qué hace Bonimmo hoy, dicho sin adornos

Construimos el catálogo público para atacar exactamente la primera parte del problema: que puedas ver y filtrar en un mismo lugar, gratis y sin crear cuenta. Puedes guardar lo que te interese en favoritos, correr números en la calculadora y, cuando algo encaje, solicitar una visita.

Ahora la parte que casi nadie escribe en el blog de una inmobiliaria, y que para mí es la razón de escribir éste:

Que una propiedad esté publicada aquí no significa que esté verificada. No comprobamos por nuestra cuenta que siga disponible, ni que el precio sea el vigente, ni que las fotos sean de hoy. Publicar no es verificar.

Y solicitar una visita es una solicitud, no una cita confirmada. Cuando mandas el formulario queda registrada y le llega a quien responde por esa propiedad; la confirmación llega después, de una persona.

Lo digo así de claro porque las molestias de arriba nacen justamente de que alguien afirmó de más. No voy a empezar repitiendo el error que vine a resolver.

Es por eso que el consejo de las cinco costumbres va primero y el catálogo después. Si mañana desapareciéramos, esas cinco te seguirían sirviendo.

Hacia dónde va esto

La fragmentación de fondo —que no exista un inventario compartido— no la arregla un catálogo por sí solo. Es un problema de cooperación entre quienes tienen las propiedades, y ese trabajo apenas empieza.

Lo menciono como dirección, no como algo que ya funcione. Prefiero que lo juzgues cuando exista, y no cuando lo prometa.

Mientras tanto: busca en todos lados, verifica antes de ilusionarte, compara dentro de la misma colonia, pregunta por el agua y guarda todo por escrito.

Y si algo de lo que tenemos publicado te sirve en el camino, ahí está.

Carlo Spada

Fundador de Bonimmo

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